Friday, July 02, 2004

EL JUEGO COMO ESCAPE ILUSORIO


Voy a intentar seguir desarrollando el tema de la adicción que empecé a tocar en la publicación anterior; pero ahora voy a cambiar un poco el enfoque. Antes traté la adicción desde el juego mismo, como generador de ésta. Ahora, en cambio, voy a tratar de hacerlo desde la perspectiva del jugador como sujeto de adictivo, para el cual el juego es un vehículo nada más, así como lo podría ser la droga o el alcohol.
Hace unos días tuve una conversación con una psicóloga (Gracias Mariela) y le pregunté qué era para ella una adicción. Lo que me contestó fue que una adicción es algo que una persona utiliza para tapar otra cosa, que quiere evitar mostrar o expresar; un "algo" que vendría a ser como un escape de la realidad.
Por ejemplo uno fuma para ocultar que se siente nervioso, o uno toma para olvidar por qué se siente mal, o se droga para escapar de la realidad que le toca vivir.
Cuando busqué la palabra adicción en el diccionario encontré: "hábito y dependencia de quienes usan de alguna droga tóxica". Esta definición me pareció un tanto incompleta, como vaciada de significado. Quizás estaba un poco desactualizada, ya que en el mundo entero se está hablando de otro tipo de cosas, además de las drogas, que generan adicción. Un caso bien conocido es al que en Estados Unidos llaman "Workoholic", adicto al trabajo.
Luego busque la palabra adictivo y encontré: "Se dice de aquello cuyo empleo repetido crea necesidad y hábito". Después de leer esto me quedé pensando...el Helbreath ya dijimos que crea hábito, ahora, lo que a continuación intento deducir es si crea necesidad.
Decidí entrevistar a una persona que, hasta hace unos seis meses, solía jugar al Helbreath. Me pareció interesante hacerle a él también una entrevista, ya que, como no jugaba más, quizás podría brindarme algún tipo de información útil desde otro punto de vista. De hecho lo hizo, se ve que al no jugar por tanto tiempo, logró poner cierta distancia entre él y el juego, cosa que no lograron mis otros entrevistados, y así, ubicarse en una posición de mayor objetividad y análisis crítico.
Decidí hacerle las mismas preguntas que a todos los otros, y así poder comparar mejor los resultados, y resaltar las diferencias. A continuación adjunto la entrevista de Federico:

*¿Qué te atrajo en primer lugar hacia el juego? ¿Qué fue lo que llamó tanto tu atención?Me divertía, me despejaba de mis problemas, me sentía mejor. (mientras jugaba no pensaba en las cosas que me pasaban)

*¿Cuán seguido jugabas? ¿Por qué?Todos los días de la semana, porque es lo que me despejaba y me desprendía de los problemas de todos los días.

*¿Por qué este juego y no otro?(como por ejemplo el Counter Strike)Porque con este juego uno se compenetra, y como aunque no estés jugando, este juego te permite seguir pensando en que vas a hacer, y nuevamente, nos ocupa el tiempo en que deberíamos estar tratando de arreglar nuestros problemas o aunque sea enfrentarlos.

*¿Cuál era la opinión en tu casa?Por lo general uno juega afuera de su casa, o si juega en su casa, es casi siempre cuando no lo ven.

*¿Todos tus amigos jugaban? Los que no, ¿Qué opinaban?Antes la mayoría de mis amigos no jugaba y pensaban que era un enfermo, pero los que juegan no son enfermos sino personas con problemas, aunque no lo quieran aceptar.

*¿Jugabas los fines de semana? ¿Era un programa reemplazable por una salida?Por lo general si, porque empieza por distraernos de nuestros problemas, pero después se convierte en parte de nuestra vida al punto que dejar de salir un fin de semana es poco comparado a las cosas que dejamos de hacer (facultad, familia, novia, amigos, etc)

*¿Tenías novia en aquel momento? ¿Ella que opinaba? ¿Jugaba?
Ella no jugaba. En su momento cuando yo jugaba salía con mi ex. La verdad es que ella pensaba que estaba enfermo, pero, por lo general, como muchos de mis problemas eran debido a ella, no le decía cada vez que me iba a jugar, por lo que tan espantada no estaba.

*¿Cuánto tiempo jugaste? ¿Planeábas dejar de hacerlo en algún momento?Mira, no me acuerdo, pero si no me confundo habré jugado cerca de 2 años y no lo pensaba dejar porque lo veía como un pasatiempo.

*¿Alguna vez te quedaste una noche entera sin dormir por jugar? ¿Cuál fue tu máximo de horas seguidas jugando?jajajaj, justo a mi me preguntas esto .. si pase muchas noches sin dormir, más de las que una persona se pueda imaginar. Y lo máximo que jugué seguido habrán sido (sin levantarme de la PC) 12-14 horas. Pero después de esas 14 horas fui a comer y después seguí jugando... tomalo como quieras (ese día me había peleado con mi viejo y me había ido de casa).

*¿Qué diferencia existe entre jugar en grupo o solo? (juntarse en un cyber)Te sentís acompañado, y este grupo es con el que te la pasas hablando del juego cuando no estas jugando .. son los que te permiten seguir desconectado de los problemas .. además uno cuando pasan algunas cosas en el juego se siente realizado, bien consigo mismo y hasta podría decir orgulloso de su personaje, y es a este grupo al que se lo demuestra.

*¿Qué sensación te producía jugar?Me producía muchas ... diversión, alegría, orgullo, pero no nos olvidemos, de la adrenalina de perseguir o matar a alguien en el juego, de ser perseguido, la bronca de que te maten o de perder alguna cosa en el juego, la indignación cuando a uno le roban algo en el juego y la envidia de no tener lo que otros tienen.

*¿Qué sensación tenías con respecto al grupo con que jugabas?Me llevaba más con unos que con otros, pero me generó un vínculo muy fuerte con algunos que al día de hoy quiero mucho, a pesar de no seguir hablando por otros motivos

*Cuando jugabas ¿Te pasó aumentar de peso o volverte de vida más sedentaria?
Engordé bastante porque empecé a comer en el cyber o en el kiosco de al lado, y empecé a estar más en cybers que en mi propia casa.

Federico trabajaba en un cyber todas las noches, el cual estaba equipado especialmente para jugar al Helbreath, con lo cual, para él, jugar todos los días se había convertido en parte de su trabajo. Además sus amigos del Helbreath concurrían ahí seguido, así que se la pasaban horas y horas jugando todos juntos.
Las respuestas de Federico a mis preguntas confirmaron una idea que yo tenía dando vueltas en la cabeza. Yo pensaba que no era posible jugar tanto tiempo sólo porque el juego sea divertido, que algo más tenía que haber. El Helbreath, y lo que uno va creando dentro de él, quizás no pueda decir que se parece a "la vida", pero sí a UNA vida, aunque sea una de fantasía. Una especie de historia paralela de uno mismo, donde el personaje creado pasa a ser uno. El jugador se siente Dios y su personaje es como un hijo; como dijo Fede, "...uno cuando pasan algunas cosas en el juego se siente realizado, bien consigo mismo y hasta podría decir orgulloso de su personaje."
El juego no es real pero los sentimientos sí son reales. Por ahí el tema con el juego es que te hace sentir cosas que en la realidad no lográs sentir. Entonces, con el juego de intermediario, una gran variedad de sentimientos, que van desde el amor hasta el odio, llegan a hacerse posibles.
Fede dijo que mientras jugaba no pensaba en las cosas que le pasaban, que los problemas desaparecían de su mente, que la compenetración era tal que se olvidaba de todo. El enumeró: facultad, novia, amigos, familia, pero se olvido de poner el riesgo de olvidarse de sí mismo. De dejar de ser Federico para convertirse en una Maga muy poderosa.
En general todos los otros jugadores me dieron a entender que se trataba de un hobbie, de algo para pasar el rato. Le pregunté a uno hace poco, ¿Cuál era el momento que él elegía para jugar? Y me contestó que cuando no tenía nada más que hacer, cuando estaba aburrido. Yo creo que el "no tener nada para hacer" es muy relativo, ya que cosas para hacer encontramos siempre. Me parece que el tema acá es cómo queremos usar nuestro tiempo... y estas personas, entre las miles y miles de cosas que podrían haber elegido, eligen el Helbreath.
Cada vez que uno elige hacer algo, está tomando una decisión. Se descartan muchas cosas y se queda solamente con una. Federico, cada día, entre la facultad, sus amigos, su novia, sus hobbies, y muchas más cosas, optaba por el juego. Mientras peor se sentía, más jugaba, y esa era su forma de escapar de la realidad. Hablando con su novia hace poco, ella me dijo que a él le había costado más dejar el juego que dejar de fumar.
Quiero aclarar que no digo que a todos les pase lo mismo con el juego. Hay quienes jugaron y no les gustó, y hay quienes jugaron muy poco y lo dejaron. Hay dos tipos de personas: la que apuesta diez pesos, pierde y se va; y la que apuesta todo lo que tiene, pierde y se queda. O sea, hay gente que desarrolla conductas adictivas, y por lo tanto, se encuentra más vulnerable a "engancharse" con juegos como el Helbreath.
Una adicción depende más de la persona que del objeto involucrado. Todo el mundo toma alcohol, pero no todo el mundo es alcohólico, solo quienes toman de manera abusiva. Entonces, yo no digo que el juego sea adictivo, sino que las personas pueden ser adictas y utilizar el juego como vehículo para dicho fin. Y un juego como el Helbreath que tiene la capacidad de ocupar tanto espacio, que nunca termina...viene como anillo al dedo.

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